Los sondeos anticipan que el partido opositor se hará con la Cámara de Representantes, pero las contiendas del Senado están tan ajustadas que entran dentro del margen de error
Quien lo vivió lo sabe. La noche del 8 de noviembre de 2016, después de que durante meses de campaña multitud de encuestas hubieran dado a Hillary Clinton por ganadora indiscutible, los Estados de Pensilvania, Míchigan y Wisconsin, que los sondeos consideraban sólidamente demócratas, cayeron uno tras otro en manos del republicano Donald Trump, que se hizo con la presidencia.